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Mostrando entradas de 2022

Cali, bajo intervención

  Por Luiyith Melo García La intervención de la Contraloría General de la República en la contratación de Emcali de los últimos tres años es una buena noticia para la verdad y transparencia de la empresa, pero una mala noticia para la gestión de los órganos de control de la ciudad. El hecho de que desde Bogotá tengan que venir auditores a revisar los contratos y convenios con la lupa que aquí no tuvo la Contraloría local para hacerlo, es una decisión que deja bajo sospecha no solo la gestión administrativa de Emcali, sino el control fiscal de quien debe ocuparse ordinariamente de esa labor que es la Contraloría de Santiago de Cal. Claramente, no hay confianza en los procesos administrativos de la empresa para contratar las obras y servicios que licita o contrata directamente o a través de terceros mediante convenios. Pero tampoco la hay en quien tiene la obligación legal de auditar con rigor esos procesos para garantizar la transparencia de la gestión administrativa, el buen ...

Bolsillo sin fondo

  Por:   Luiyith Melo García. Un bolsillo sin fondo demandando plata de aquí y de allá que no se sabe bien en qué se va a gastar, parece el erario caleño. Con tanta necesidad que tiene la ciudad y esa platica embolsillada nada que resuelve el problema, al menos el más urgente, que es el de la alimentación y supervivencia de muchos y la reactivación de sus empleos e ingresos. La primera embolsillada fue un crédito por $650.000 millones girado como un cheque en blanco por el Concejo al alcalde en el 2020, que un año después no se invierte efectivamente ni produce empleos ni ingresos porque desde un principio no estaba claro en qué se iban a invertir. En diciembre pasado, también el Concejo le aprobó al alcalde vigencias futuras por $93.000 millones para su proyecto estrella de Cali Inteligente, estudios del bulevar de San Antonio, la modernización tecnológica y hasta para financiar el PAE y la descontaminación de fuentes hídricas superficiales. Del impacto económico de est...

Cali perdió su Concejo

  Por: Luiyith Melo García.   El Concejo y los concejales son la institución y las personas más desprestigiadas en Cali. Su imagen desfavorable y pobre gestión sobrepasan, incluso, las del alcalde que están por las nubes y eso ya es mucho decir. En la última encuesta de Cali Cómo Vamos conocida este 7 de octubre, el Concejo tiene una imagen desfavorable del 70,9   %. Es decir, que en la práctica, 71 de cada 100 caleños no tienen confianza ni buena opinión de esta corporación administrativa que supuestamente los representa en el control político a la Administración pública del municipio de Cali. Peor aún, el 78,6 % -una cifra histórica- de ciudadanos calificó como mala la gestión del Concejo de Cali. Si uno considera que son los ciudadanos los que eligen a los 21 concejales de la ciudad con algún sentido de credibilidad en lo que puedan hacer por defender sus intereses -los del pueblo- ante la Administración municipal, claramente están decepcionados por lo que han vi...

La vida ‘softwarizada’

  Por Luiyith Melo García La súbita caída esta semana de las redes sociales que más utilizamos en Colombia y que usa el mundo occidental para comunicarse (Facebook, Instagram y WhatsApp) desnudó los riesgos y vulnerabilidades que vivimos en la sociedad de la información de hoy. No hay duda de que las comunicaciones, sobre todo las que se mueven a través de estas redes, son el nuevo poder del mundo. Son un poderoso instrumento de más de 2700 millones de seguidores en Facebook, 2000 millones en WhatsApp y 1200 millones en Instagram que inciden globalmente para bien o para mal. Ambos usos extremos han quedado demostrados en eventos públicos como, por ejemplo, en las elecciones de Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama utilizó las redes sociales para mover su campaña como nunca antes se había hecho en estos canales y ganar su elección en forma legítima en 2008. Y el presidente Donald Trump también las usó con el mismo propósito, pero de manera perversa, con la presunta ...

Hay que parar la ordeñadera

  Por: Luiyith Melo García. El cerebro de la defraudación contractual a Mintic también pensó en Emcali. Por lo visto pensó en el país y buscó aliados para meter sus tentáculos en lugares afines. Aquí los encontró. Curiosamente con la misma trapisonda de Centros Poblados, pero esta vez haciendo uso de uno de los tantos tentáculos del pulpo. Utilizando otra fachada empresarial y otro mandadero buscó y consiguió socio y lo encontró en Emcali, una empresa bajo sospecha en sus procesos contractuales que han sido poco transparentes durante el último año y medio. No parece una casualidad que en Bogotá hayan armado una propuesta contractual con firmas creadas a última hora o modificadas de afán en su objeto social para ganar una jugosa licitación de puntos de internet. Como curiosamente también modificó su objeto social Emcali a finales del año pasado con la anuencia del Concejo para buscar nuevos negocios en el mercado. Y allí hicieron clic. Tampoco sería casualidad que aquí tal com...

Aquí hay gato encerrado

    Por Luiyith Melo García Todo un misterio ronda el trámite del proyecto de acuerdo que pretende darle nuevas facultades a la EMRU, Empresa Municipal de Renovación Urbana de Cali, para hacer nuevos negocios. El pasado 12 de septiembre la Comisión de Entidades Descentralizadas del Concejo abrió el estudio de la iniciativa en una sesión virtual de afán que no duró más de 10 minutos y ni siquiera se tomó el tiempo necesario para leer el articulado y conocer qué es lo nuevo que está proponiendo la alcaldía. Los iluminados concejales de la comisión decidieron declarar la “suficiente ilustración” y pasar por alto la lectura del proyecto. Claro, con la decisión dejan entrever que ya lo conocen suficientemente, lo que resulta bastante curioso siendo una iniciativa que no es de su propia autoría, sino de la Alcaldía. Pero, sobre todo, nos dejan saber que no quieren que los demás concejales y ciudadanos que estuvieron pendientes de la sesión lo conocieran. De allí en adelante, h...

Si la sal se corrompe…

  Por: Luiyith Melo García.   El desgreño y la corrupción estatal que nos ofrece nuestra realidad superan cada vez más la imaginación. No terminamos de sorprendernos con una novela de timadores del erario cuando aparece la siguiente con una trama tanto o más sorprendente que la anterior. Veníamos de una larga historia de juegos dudosos con la licitación y contratación de los puntos de wifi del Mintic con el consorcio Centros Poblados, donde ocurrió de todo: desde empresas inexpertas contratadas con asesores de dudosa reputación -pese a las oportunas advertencias- hasta pólizas bancarias falsas que terminaron por no respaldar la pérdida de $70.000 millones dados como anticipo en un jugoso contrato de $1,2 billones por el Ministerio de las TIC. La ministra Karen Abudinen terminó renunciando por la presión política y mediática -aunque no se quería ir- pero sus actuaciones dudosas siguen intactas y a la espera de lo que puedan decidir los órganos judiciales y de control. ...

De verdades y mentiras

  Por Luiyith Melo García.   Las reveladoras cartas de los hermanos Rodríguez Orejuela haciéndole el favor a los expresidentes Andrés Pastrana, primero, y a Ernesto Samper, después, pusieron nuevamente de moda el tema de la verdad en este país. O la mentira como manipulación de la verdad que nos ha gobernado históricamente para conveniencia de algunos en el poder e infortunio de otros -la mayoría- en manos de los gobernantes poderosos. Primero, el 31 de agosto pasado, el expresidente Pastrana exhibió ante la Comisión de la Verdad una carta de hace como 20 años en perfecto estado, presuntamente entregada por los capos del cartel de Cali Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela con la que pretendió demostrar que “Samper sí sabía de los ingresos de los dineros del narcotráfico a su campaña”. Luego, ayer, se conoció otra carta de los mismos hermanos en la que desmienten a Pastrana y lo señalan de “posar de víctima de la corrupción sin incluirse en dicha corrupción”, al tiempo qu...

“El periodismo no es el enemigo”

  Por: Luiyith Melo García. Así lo advirtió acertadamente hace unos meses la Fundación para la Libertad de Prensa, al referirse al asesinato de periodistas y las reiteradas amenazas y descalificaciones de las que son objeto por parte de aquellos a quienes se critica o resultan encartados como fruto de las investigaciones o revelaciones que se hacen, bien por el trabajo de los propios medios o por el que realiza la justicia o los organismos de control. En un sistema democrático como el nuestro, los medios de comunicación están hechos para velar por el equilibrio y la justicia social. Con ese objetivo hacen su trabajo y cumplen con el deber indispensable de informar y de que también la ciudadanía pueda ejercer su derecho a informarse sobre cualquier tema. Como dijo el investigador mexicano René Ávila Fabila, “l os medios deben cumplir el papel de justo centro entre Estado y sociedad para explicarle a uno y a otra los procesos sociales, los mecanismos políticos y económicos y ...

Cali, ¿cómo vamos?

  Por Luiyith Melo García   Los amarres y limitaciones que significaron la pandemia para la Administración caleña durante el año pasado y parte de éste dejaron de ser excusa para gobernar. Los esfuerzos, que se orientaron en gran parte a mitigar el flagelo de la covid-19 con declaratorias de urgencias manifiestas de las cuales aún no se han rendido cuentas satisfactorias, ahora se requieren para levantar de verdad la ciudad.   Sin embargo, el empeño para hacerlo ha sido lento. Las decisiones y acciones no parecen fluir como debieran, los proyectos aprobados para la reactivación económica parecen enredarse en las dudas del gobernante o en la paquidermia de la burocracia. Las mismas obras de proporción megalómana que se propusieron antes de la pandemia están en duda porque el timón del desarrollo de la ciudad no se sabe ahora para dónde va a girar.   El año pasado sólo el 65 % de presupuesto ejecutado tuvo algún impacto en las metas propuestas en el plan de desar...

Superarse a sí mismo

  Por: Luiyith Melo García.   Superarse a sí mismo y, de una vez por todas, hacer añicos el cerco de las propias limitaciones parece ser la misión que le va quedando en esta vida a los hombres y mujeres que hace más de un año venimos atravesando el túnel de la pandemia.   Lo entendimos mejor al zambullirnos en una cuarentena obligada de tres meses que casi nos asfixia, que nos sacudió como un muñeco de trapo y despidió retazos de realidad para todos lados: empleos, empresas, relaciones, amigos, dinero, salud y casi que trapeó el piso con muchos de nosotros.   La vida se nos volvió incierta, como el futuro. El terremoto del coronavirus sacudió los rieles del tren de vida que llevábamos y puso a prueba la templanza del espíritu humano porque se nos volteó el espejo en el que nos veíamos.   De alguna manera esta pandemia que hemos recorrido y de la que ya vemos una luz al final del túnel, no termina de notificarnos que era indispensable hacer un alto en el ...